Debido al continuo deterioro de la asistencia sanitaria en los centros de salud y ambulatorios, el Movimiento de Pensionistas de Durango convoca a los vecinos a acudir a una manifestación en defensa de la salud pública que celebrará el 21 de septiembre desde la plaza del ayuntamiento de Durango. «En nuestros centros de salud se siguen dando citas de hasta una o dos semanas para el médico de familia, telefónicas de tres semanas a un mes y en algunas especialidades la cita para una primera consulta es de muchos meses y años», aseguran.
Admiten, asimismo, conocemos «casos a los que para traumatología y/o urología se están dando primeras citas para 2028, y con la excusa de las huelgas se han anulado y retrasado aún más las citas. Hay listas de espera por ejemplo en Cardiología que superan los 3.500 pacientes, hay personas esperando revisiones desde hace dos años, la lista quirúrgica no para de crecer llegando a más de 24.000 personas con los datos de 2023».
Definen la situación como «verdadero desastre estructural que ha venido para quedarse si no somos capaces de hacerlo cambiar. Es insoportable y pone en peligro nuestra salud y esperanza de vida. Desde hace años vemos como el Gobierno Vasco, impulsa el modelo de “colaboración público-privada”. La lógica de este modelo no es difícil de entender. Se infrainvierte en el sistema público. Las listas de espera crecen. Y esas listas justifican derivar pacientes —y dinero público— a la red privada. No es un fallo de gestión. Es una elección política repetida año tras año».
Según indican en su comunicado, «de cada diez médicos de familia que formamos con dinero público, menos de cuatro acaban atendiendo pacientes en nuestros centros de salud. No es un problema de falta de médicos formados. Es un problema de condiciones laborales tan malas que los médicos huyen en cuanto terminan su residencia. Cada uno de esos médicos que se marcharon representa cuatro o cinco años de formación financiada con nuestro dinero. Una inversión que se fue con ellos.¿Es esto incompetencia o es estrategia? ¿Desprestigiar la Atención Primaria pública para que la privada llene el hueco es un fallo de gestión o es exactamente el resultado que alguien buscaba?».
Osakidetza no se deteriora porque sea inevitable, «se deteriora porque durante años se tomaron decisiones concretas: invertir menos en lo público, derivar más hacia lo privado, permitir que quienes gestionaban el sistema se beneficiaran de él al salir por la puerta trasera, y no cuidar las condiciones de los profesionales que lo sostenían. Por ello, urge mejorar las condiciones laborales de todos los colectivos de Osakidetza», añaden.
Por eso se solidarizan con las movilizaciones convocadas por la mayoría sindical para exigir mejoras laborales para todos los colectivos de Osakidetza. «Por nuestra parte exigimos ya: consultas presenciales como máximo en 48 horas en medicina de familia y pediatría, así como primeras consultas en especialidades en un plazo inferior a tres meses», finalizan.






