Durango ha concluido la fase de consulta pública previa para la elaboración de la nueva Ordenanza Reguladora del Cambio de Uso de Locales de Planta Baja para su conversión en vivienda. El proceso, desarrollado entre el 9 y el 23 de junio de 2026, se enmarca en el Plan de Vivienda aprobado por la Mesa de Vivienda el 10 de marzo. La iniciativa busca aumentar la oferta residencial sin consumir nuevo suelo, dar una salida a locales infrautilizados y mejorar el aspecto de los barrios en los que permanecen lonjas cerradas. En total se han recibido 127 respuestas a través de la plataforma Parte-Hartu y 3 mediante el Registro General. El perfil mayoritario corresponde a personas jóvenes residentes en Durango, con una participación especialmente destacada entre menores de 35 años, que sumaron 44 respuestas.
Los resultados reflejan una percepción extendida sobre la existencia de lonjas vacías susceptibles de transformarse en vivienda. El 83,5 % de las personas participantes afirma conocer algún local que podría destinarse a uso residencial. Además, el 70,1 % considera que actualmente existen barreras normativas para realizar el cambio de uso. Entre las principales dificultades se encuentran la falta de claridad normativa, con 65 menciones, los requisitos técnicos difíciles de cumplir, con 61, la complejidad de la tramitación y la incertidumbre jurídica. La disposición a vivir en este tipo de viviendas es también elevada. 95 personas, el 74,8 %, estarían dispuestas a residir en una vivienda procedente de un local, especialmente si cumple estándares adecuados de calidad.
La consulta refleja diferencias entre las distintas zonas del municipio. Landako-Txibitena, con 79 menciones, y Madalena-Zabalarra, con 60, destacan entre las zonas consideradas más propicias, junto con Tabira y San Roke-Aramotz. Entre las razones más repetidas figuran la presencia de lonjas vacías, la necesidad de vivienda, la baja actividad comercial, la regeneración urbana y la menor afección al comercio. En sentido contrario, Alde Zaharra, con 69 menciones, y Erdigunea, con 65, concentran el mayor número de respuestas como zonas menos propicias, principalmente por el posible impacto negativo sobre la actividad comercial y por la conveniencia de reservar determinados locales para otros usos.
En relación con los principales ejes comerciales, 43 personas consideran que debería limitarse el cambio de uso, 47 opinan que no y 37 no contestaron. El informe concluye que no existe consenso suficiente para establecer una prohibición general y plantea, en su caso, una regulación selectiva y proporcionada. La calidad de las futuras viviendas es una de las principales preocupaciones. El riesgo más señalado es la aparición de viviendas con escasa calidad habitacional, con 54 menciones. El informe concluye que cualquier cambio de uso deberá quedar supeditado al cumplimiento de los requisitos de habitabilidad, seguridad, salubridad, accesibilidad y demás condiciones legalmente exigibles.
Respecto al régimen de las viviendas, la venta libre fue la opción más seleccionada, con 72 respuestas, frente a 38 favorables a la vivienda tasada municipal. El informe recoge, no obstante, un apoyo relevante a la vivienda tasada como instrumento para favorecer la asequibilidad y limitar procesos especulativos. La futura regulación establecerá criterios diferenciados según las características de las distintas zonas, preservando los ámbitos con mayor concentración de actividad comercial. Los resultados obtenidos se tendrán en cuenta en la elaboración de la propuesta de ordenanza. El Gobierno Municipal prevé disponer de un primer borrador en noviembre, que será presentado a todos los grupos políticos para su análisis y la posterior apertura de un plazo de presentación de enmiendas. El objetivo es someter la ordenanza a su aprobación inicial en el pleno municipal de diciembre.






