Galdakaok berriro begiratu zuen altuerara. Emakumezkoen Ibaizabalek Emakumezkoen Challenge Ligara igotzeko playoffei aurre egin zuen, baina oraingoan ezin izan du playoffetako finalerdia gainditu Alcorconen aurka galdu ostean.
Galdakao volvió a mirar hacia las alturas. El Ibaizabal femenino afrontó los playoffs de ascenso a Liga Femenina Challenge con la ambición de quienes han trabajado durante meses para ganarse el derecho a soñar. Después de completar una de las mejores temporadas de los últimos años, el conjunto dirigido por Txutxi Solar se presentó en la fase decisiva de la competición convertido en uno de los grandes protagonistas de la Liga Femenina 2. No obstante, no ha podido superar la semifinal del playoff tras caer a doble partido contra el Alcorcón.
La trayectoria del equipo vizcaíno fue una de las grandes historias del curso. Tras una campaña anterior marcada por la lucha por la permanencia, el club dio un paso adelante apoyándose en una plantilla con una marcada identidad local y una apuesta decidida por el talento de Bizkaia. El resultado fue una sobresaliente segunda posición en su grupo de Liga Femenina 2, un rendimiento que le abrió las puertas de la lucha por el ascenso.
En cuanto a los playoffs de ascenso, el primer cruce enfrentó al Ibaizabal con el CD Distrito Olímpico de Madrid. La ida se disputó el 2 de mayo en Madrid y la vuelta el 9 de mayo en Urreta (Galdakao). El equipo vizcaíno superó la eliminatoria y avanzó a la siguiente ronda, manteniendo vivo el sueño del ascenso.
Las dinamiteras disputaron las semifinales del playoff contra el Alcorcón y aunque Ibaizabal ganó el partido de vuelta por 6 puntos, la ventaja de 21 puntos lograda por Alcorcón en la ida fue suficiente para llevarse la eliminatoria por un global de 111–96.
La afición también desempeñó un papel fundamental. El Polideportivo Urreta volvió a convertirse en uno de los grandes puntos de encuentro del baloncesto femenino vizcaíno, impulsando a un equipo que supo conectar con su entorno y generar ilusión en cada jornada. La posibilidad de alcanzar la Liga Femenina Challenge trascendía el ámbito deportivo y se interpretaba como una oportunidad para seguir fortaleciendo la presencia del baloncesto femenino de Bizkaia en las competiciones nacionales.
Aunque los playoffs exigen superar varias eliminatorias de máxima dificultad, el simple hecho de haber llegado a esta fase confirmó el crecimiento de una entidad que continúa avanzando paso a paso. El Ibaizabal demostró que puede competir entre los mejores equipos de la categoría y que dispone de una base sólida sobre la que construir nuevos éxitos en el futuro.
La temporada quedará como el curso en el que Galdakao volvió a creer. Un equipo humilde, formado en gran medida por jugadoras de la casa y del entorno vizcaíno, fue capaz de desafiar los pronósticos y situarse a las puertas de una categoría histórica. Independientemente del desenlace final, el Ibaizabal ya había ganado algo difícil de medir en una clasificación: el reconocimiento de todo un territorio que volvió a sentirse orgulloso de su baloncesto femenino.






