Indartsu Klubak mailari eustea baino zerbait gehiago amesten duen igo berriaren anbizioarekin ekin dio estreinaldiari. Hala ere, hasiera ez da espero bezain lasaia izan. Baikortasunez betetako uda baten eta gune noblean lehiatzeko diseinatutako proiektu baten ondoren, talde basauriarrak uste baino liga hasiera latzagoarekin egin zuen topo: hiru jardunaldi garaipena ezagutu gabe eta San Miguelen lehen alarmak piztu zituzten sentsazio irregularrak.
El Indartsu Club afronta su estreno en la categoría con la ambición que caracteriza a un recién ascendido que sueña con algo más que la permanencia. Sin embargo, el aterrizaje no ha sido tan plácido como esperaban. Tras un verano cargado de optimismo y un proyecto diseñado para competir en la zona noble, el conjunto basauritarra se encontró con un inicio de liga más áspero de lo previsto: tres jornadas sin conocer la victoria y sensaciones irregulares que encendieron las primeras alarmas en San Miguel.
Aún así, el fútbol, caprichoso y cíclico, les ofreció rápidamente una oportunidad de reivindicación. El conjunto dirigido por Eñaut encadenó tres triunfos consecutivos que no solo despejaron dudas, sino que les permitieron asomarse a la parte alta de la tabla. Fue entonces cuando la ilusión del aficionado volvió a florecer y el vestuario empezó a creerse capaz de pelear por un histórico tercer ascenso consecutivo.
En ese clima de euforia contenida llegó el duelo frente al Umore Ona, líder indiscutible de la categoría. El resultado fue tan inesperado como contundente: un 0–7 que cayó como un jarro de agua fría sobre las aspiraciones rojillas. Un marcador que, más allá del golpe deportivo, obligó al equipo a resetear y revisar sus fundamentos competitivos.
Lejos de hundirse, el Indartsu extrajo la lectura correcta del tropiezo. El vestuario respondió con madurez, y el cuerpo técnico logró reconducir el ánimo colectivo. Y es que las dos victorias cosechadas en los dos partidos posteriores han devuelto al equipo al sexto puesto con 17 puntos, a tan solo siete de los codiciados puestos de ascenso.
El calendario que se aproxima no da tregua y se presenta como el tramo más determinante de la temporada. En las próximas semanas, el Indartsu deberá medirse a varios rivales directos de la zona alta, partidos que pueden consolidar al equipo como aspirante real al ascenso o devolverlo a una batalla más terrenal por la zona media.
De hecho, el próximo 22 de noviembre visitarán Lekeitio, tercer clasificado. Un encuentro que puede reducir diferencias y reenganchar a los de San Miguel a la pelea por el ascenso.
En lo individual, una de las grandes noticias del Indartsu está siendo el estado de forma de Ibai Garrido al que se aferran como garantía para encadenar una racha positiva de resultados. El delantero vive un momento dulce y se ha convertido en el máximo goleador de la categoría con 11 goles en 9 partidos.
Además, la montaña rusa emocional que ha vivido el Indartsu en este arranque de temporada refleja tanto las virtudes como las carencias de un equipo que tiene clara su identidad de juego y a la que, indistintamente de los resultados, no piensa renunciar.
El próximo mes dictará sentencia. Para bien o para mal, el Indartsu está a un paso de demostrar si está preparado para volver a soñar con un nuevo ascenso o si deberá seguir madurando antes de dar el salto definitivo.



