Durango ha analizado la situación actual del vestuario mixto de las instalaciones deportivas de Landako tras recoger diversas inquietudes trasladadas por la ciudadanía. La convivencia en este espacio, utilizado por colectivos distintos y en horarios coincidentes, ha evidenciado la necesidad de establecer una organización más clara y equilibrada que garantice la comodidad y seguridad de todas las personas usuarias.
El vestuario mixto es utilizado por familias con menores, grupos escolares, personas usuarias individuales. Esta coincidencia de perfiles, sin una regulación específica, ha generado situaciones de incomodidad, especialmente para las familias con niños y niñas, que demandan mayor privacidad y tranquilidad.
Asimismo, los centros educativos han manifestado dudas sobre la exclusividad del espacio en sus franjas horarias y dificultades en la supervisión del alumnado. Por su parte, las personas usuarias individuales también han señalado la falta de información clara sobre cuándo pueden hacer uso del vestuario. El diagnóstico realizado concluye que el origen del problema no solo es el comportamiento de las personas usuarias, sino la ausencia de normas definidas, señalización adecuada y protocolos de actuación.
Para mejorar la convivencia y garantizar un uso ordenado del espacio, el Ayuntamiento propone una regulación basada en la organización por franjas horarias y tipología de usuario. Así, el vestuario mixto será de uso preferente para los grupos escolares durante los horarios previamente reservados. Del mismo modo, en las franjas correspondientes a los cursos de natación, el espacio se destinará prioritariamente a los menores participantes y a sus familias.
Los fines de semana, se establecerá un uso preferente para familias con menores, reforzando así la seguridad y privacidad en momentos de mayor afluencia familiar. Finalmente, en el resto de horarios no afectados por estas prioridades, el vestuario mixto podrá utilizarse de manera libre por cualquier persona usuaria.
Esta propuesta ha sido contrastada con la experta del programa BABES GUNE de Durango con el objetivo de realizar aportaciones y valorar la idoneidad de la iniciativa. La experta ha valorado positivamente la propuesta, subrayando que está bien elaborada y adecuadamente fundamentada, además de recogerse dentro del análisis de riesgos vinculados a la protección de menores. Asimismo, ha señalado que la coexistencia de personas adultas y menores en vestuarios mixtos puede generar situaciones de riesgo que deben ser reevaluadas y gestionadas mediante protocolos específicos, reorganización de espacios y medidas de comunicación.
Cuando se apruebe la propuesta, se informará de manera más detallada para que tanto las personas usuarias como los centros educativos conozcan las nuevas normas. Posteriormente, las nuevas reglas entrarán en vigor, con un seguimiento diario para resolver cualquier inconveniente que surja. En los siguientes meses, se evaluará cómo está funcionando el sistema y se harán ajustes si es necesario. Al cabo de cuatro meses, se llevará a cabo una evaluación final para conocer la satisfacción de las y los usuarios y decidir si se mantienen o mejoran las medidas.


