Después de meses de sufrimiento, ajustes y jornadas mirando más hacia abajo que hacia arriba, el CD Basconia abandona puestos de descenso por primera vez en lo que va de curso tras 23 jornadas. Un logro que no sólo tiene valor clasificatorio, sino también anímico, ya que el filial rojiblanco ha demostrado que está dispuesto a pelear.
La victoria contra el Eibar B 1-3 del 14 de febrero en tierras armeras, confirmó lo que se intuía en jornadas anteriores, que el Basconia atraviesa su mejor momento de temporada. El equipo ha encadenado jornadas puntuando, ha mejorado su solidez defensiva y recuperado la confianza en ataque. Encadena segunda victoria consecutiva y racha de 6 partidos sin conocer la derrota. Más meritorio si echamos la vista algo más atrás, ya que solo ha caído en uno de sus 12 últimos encuentros.
Durante buena parte del campeonato, el conjunto estuvo lastrado por errores, falta de contundencia en áreas y alarmante fragilidad fuera de casa. Sin embargo, en este último tramo se aprecia un bloque más compacto, con líneas juntas y mayor claridad en la circulación de balón.
Los jóvenes talentos del filial, que en muchos casos debutaban en la categoría, han dado un paso adelante cuando lo necesitaba el equipo. En ataque, encuentran mayor variedad de recursos. Ya no dependen exclusivamente de acciones individuales, generan peligro a través del juego colectivo y la presión alta. La sensación es que el grupo ha madurado a marchas forzadas.
Salir del descenso no garantiza nada. La clasificación sigue apretada y cualquier tropiezo puede devolver a posiciones comprometidas. El vestuario respira, la afición vuelve a creer y el Basconia, que parecía condenado hace apenas unos meses, demuestra que la temporada tiene capítulos por escribir. Con 27 puntos, ocupan el decimosegundo puesto en la tabla, primer puesto que certifica la permanencia, solo 1 punto por encima del Ejea que marca el puesto de playout a Tercera Federación.
Queda camino, pero el mensaje es claro: el conjunto gualdinegro ya no mira con resignación al fondo de la tabla. Compite con la convicción de quien sabe que depende de sí mismo para completar la remontada.
Su próximo encuentro será como local contra el Amorebieta en Artunduaga el 22 de febrero, a las 11:30. Los de Victor Llopis buscarán 3 puntos para seguir con buena dinámica y tratar de alejarse más de los puestos calientes de la tabla.



