Igoera lortzeko lehia bere fase erabakigarrian sartu da eta CD Galdakaok zalantza gehiagorekin ekingo dio denboraldiaren zatirik garrantzitsuenari. Talde zuri-beltzak otsail gorabeheratsua sinatu du eta lidertza kostatu zaio, orain Dinamo de San Juanen esku, puntu bateko aldeagatik.
La pelea por el ascenso entra en su fase decisiva y el CD Galdakao encara el tramo clave de la temporada con más dudas de las que esperaba. El conjunto blanquinegro ha firmado un mes de febrero irregular que le ha costado el liderato, ahora en manos del Dinamo de San Juan, nuevo referente de la categoría por apenas un punto de ventaja. Los de Ostolaza, que durante los primeros compases del curso encadenaron victorias con una naturalidad que les permitió abrir brecha, no han conseguido mantener aquella dinámica arrolladora.
Si en otoño los triunfos llegaban uno tras otro, febrero ha dibujado una montaña rusa de sensaciones y resultados. El balance del último mes es claro: dos victorias y dos derrotas. Los galdakoztarras lograron sumar de tres lejos de casa ante el Gernika Sporting y también cumplieron en Santa Bárbara frente al Apurtuarte. Sin embargo, el equipo no ofreció su mejor versión en su visita a Lutxana y cerró el mes con un duro revés como local.
El pasado 28 de febrero, el Gordexola asaltó Santa Bárbara (0-1), dejando tocado el orgullo de un bloque que hasta hace poco parecía inexpugnable. A pesar de estos tropiezos, el contexto invita a la calma. El CD Galdakao es actualmente segundo con 50 puntos, a tan solo uno del Dinamo de San Juan, y mantiene una ventaja considerable sobre el cuarto clasificado, que suma 38 puntos y marca la frontera de los puestos de ascenso. Es decir, aunque la pérdida del liderato escuece, el colchón respecto a los perseguidores sigue siendo notable. No obstante, la sensación de irregularidad preocupa más que la propia clasificación.
El equipo no termina de encontrar esa continuidad competitiva que le permitió dominar la tabla durante buena parte del campeonato. En este momento del curso, cada detalle cuenta y cualquier bajón puede pagarse caro. El calendario, además, no concede tregua. El próximo 8 de marzo, los dinamiteros visitarán Igorre para medirse al Arratia, tercer clasificado, en un duelo que se presenta como una auténtica final anticipada.
Una victoria supondría un golpe casi definitivo en la carrera por el ascenso y podría devolver el liderato a los de Ostolaza si el Dinamo tropieza. Por el contrario, una derrota añadiría presión a falta de diez jornadas para el cierre del campeonato. El margen existe, la ventaja sigue siendo importante y el objetivo está al alcance de la mano.
Pero el CD Galdakao sabe que, si quiere sellar cuanto antes el ascenso matemático, necesita recuperar la versión sólida y contundente que le convirtió en el rival a batir. Marzo comienza con una prueba de carácter que puede marcar el destino de toda una temporada.



