Gaboroneko eguzki gupidagabearen azpian, non tenperatura altuek kronometroak adina markatu zuten erritmoa, Aitana Rodrigo esprinter bizkaitarrak bere forma egoera bikaina berretsi zuen berriro. Galdakaoko atleta protagonistetako bat izan zen World Athletics Relays txapelketan, eta Espainiako errelebo mistoaren arrakastari lagundu zion, 2026ko Ultimate Championshipetarako sailkapena lortu baitzuen.
Bajo el sol implacable de Gaborone, donde las altas temperaturas marcaron el ritmo tanto como el cronómetro, la velocista vizcaína Aitana Rodrigo volvió a confirmar su excelente estado de forma. La atleta de Galdakao fue una de las protagonistas en los World Athletics Relays, contribuyendo al éxito del relevo mixto español, que logró su clasificación para los Ultimate Championships de 2026.
España afrontaba la jornada decisiva con los deberes avanzados, cuatro equipos ya habían sellado su presencia en el Mundial de Pekín 202, pero el foco estaba en el 4×100 metros mixto. El cuarteto formado por Guillem Crespí, Esther Navero, Andoni Calbano y Rodrigo tenía entre ceja y ceja un objetivo claro: entrar entre los seis mejores para obtener el billete a la gran cita de Budapest.
Y cumplieron. Con un tiempo de 41.05, España cruzó la meta en quinta posición en una final de altísimo nivel, asegurando así su presencia en los Ultimate Championships. Más allá del puesto, el resultado refleja la consolidación de un relevo que empieza a competir sin complejos frente a las grandes potencias.
Para Rodrigo, este logro colectivo se inscribe dentro de una temporada que está marcando un punto de inflexión en su carrera. A sus 26 años, la vizcaína atraviesa uno de los momentos más sólidos de su trayectoria, asentada ya entre las referencias del sprint nacional. Su aportación en el relevo no solo se mide en velocidad, sino también en fiabilidad en los momentos clave, una cualidad imprescindible en pruebas donde cada transición es decisiva.
El contexto ayuda a dimensionar su evolución. El invierno de 2026 ya había sido revelador: plata en los 60 metros en el Campeonato de España Short Track, solo por detrás de Jaël Bestué, y récord de Euskadi con 7.29, situándose entre las mejores españolas de siempre en la distancia. Registros que evidencian una mejora técnica notable, especialmente en la salida y la fase de aceleración.
Pero si algo distingue a la Aitana Rodrigo de 2026 es la regularidad. Lejos de las temporadas en las que alternaba grandes marcas con actuaciones más discretas, la atleta vasca ha encontrado continuidad en su rendimiento. Esa estabilidad es la que le ha permitido trasladar su crecimiento individual al éxito colectivo del relevo nacional.
El desafío ahora será mantener esta dinámica en el calendario internacional. La clasificación para Budapest no solo representa un premio, sino también una oportunidad, la de medirse de forma constante con la élite mundial y seguir reduciendo distancias. Si algo ha demostrado Rodrigo en Gaborone es que, incluso bajo condiciones extremas, su progresión no se detiene.



