Ibaizabal Saskibaloi Taldea Estatuko emakumezkoen saskibaloiaren denboraldi harrigarrienetako bat sinatzen ari da. Emakumezkoen 2. Ligako fase erregularra merezimenduzko bigarren postu batean 45 punturekin itxi ondoren, talde galdakoztarrak igoera playoffetan egotea ziurtatzeaz gain, nagusitasun kolpe batekin hasi du lehenengo eliminaroria.
El Ibaizabal Saskibaloi Taldea está firmando una de las temporadas más sorprendentes del baloncesto femenino estatal. Tras cerrar la fase regular de la Liga Femenina 2 en una meritoria segunda posición con 45 puntos, el conjunto galdakoztarra no solo ha asegurado su presencia en los playoffs de ascenso, sino que ha comenzado la eliminatoria con un golpe de autoridad.
Las dinamiteras se impusieron en el primer partido de los cuartos de final al Cesur Distrito Olímpico por 56-65 en tierras madrileñas, un triunfo que refuerza la sensación de que este equipo ha dejado de ser una sorpresa para convertirse en una realidad competitiva.
Lo más llamativo del caso Ibaizabal no es solo el resultado, sino el contexto. Hace apenas año y medio, el equipo luchaba por evitar el descenso, con el futuro en la categoría pendiendo de un hilo. Hoy, en cambio, se encuentra a las puertas de una posible semifinal de ascenso, en una transformación que ni el entorno más optimista se atrevía a anticipar.
La clave ha estado en la cohesión del grupo, el crecimiento progresivo de la plantilla y una mentalidad que ha sabido convertir la presión en motivación. El equipo ha ido superando objetivos semana a semana, hasta alcanzar un nivel competitivo que le permite mirar de tú a tú a cualquier rival.
Pese a la euforia, dentro del vestuario predomina la prudencia. Así lo ha expresado la jugadora Leyre Vindel, una de las voces del equipo, quien recientemente reconocía la dificultad del reto en una entrevista: seis partidos adicionales y seis semanas de máxima exigencia física y mental.
La jugadora no escondió la ambición en dicha entrevista, pero sí ajusta las expectativas: “el ascenso aún se percibe lejano”. Sin embargo, lanza un mensaje que define a la perfección el carácter del grupo ya que el equipo compite sin miedo porque ya ha superado cualquier previsión inicial. “No hay nada que perder”, viene a ser el mantra de unas jugadoras que han encontrado en ese enfoque su mayor fortaleza.
El siguiente capítulo de esta historia se escribirá el próximo 9 de mayo en el polideportivo de Urreta, donde se disputará el partido de vuelta de los cuartos de final. Con la ventaja lograda en Madrid, Ibaizabal dependerá de sí mismo para sellar el pase a semifinales.
Se espera una gran entrada y un ambiente a la altura de la ocasión. La afición galdakoztarra está llamada a jugar un papel clave, empujando a un equipo que ha devuelto la ilusión al municipio. El sueño del ascenso, que hace unos meses parecía inalcanzable, está ahora a solo un paso más.
El conjunto galdakoztarra ya ha hecho historia esta temporada. Pero, a juzgar por su espíritu competitivo, no tiene intención de detenerse aquí.



