Teniendo en cuenta que la mayoría de las competencias relacionadas con la vivienda corresponden a los ayuntamientos, EH Bildu ha propuesto tres medidas para hacer frente a la crisis de la vivienda en Iurreta. Las tres medidas están diseñadas para aplicarse a corto plazo. “Desde EH Bildu consideramos necesario adoptar estas medidas porque creemos que mejorarán la situación de la vivienda”, ha explicado la concejala Maier Alberdi.
Las tres medidas presentadas por la coalición son: no vender los terrenos de propiedad municipal, actualizar el índice de esfuerzo del alquiler y regular mediante una ordenanza la creación de viviendas en locales de planta baja. Con el objetivo de debatir dichas ideas y promover la participación ciudadana ante la crisis de la vivienda, EH Bildu ha registrado una petición para convocar un pleno extraordinario en las próximas semanas.
Con el objetivo de priorizar las viviendas de alquiler social, Alberdi ha señalado con firmeza que los terrenos de propiedad municipal no deben venderse. “Solicitamos que se anule la enajenación aprobada en Bideondo y que esa parcela se utilice para construir viviendas de alquiler social”.
«De hecho, el equipo de gobierno del PNV ha previsto construir 45 viviendas en suelo público propiedad del Ayuntamiento de Iurreta. De ellas, 33 serían de
mercado libre y solo 12 tasadas. No habría ninguna vivienda de protección oficial, ni en propiedad ni en alquiler. Aunque el ayuntamiento no dispone de
suficientes recursos para construir viviendas, desde EH Bildu consideran que existen diferentes fórmulas para sacar adelante este tipo de proyectos, y han
puesto como ejemplo el caso de Abadiño», continúan.
También consideran necesario actualizar el índice de esfuerzo económico que realizan las personas que viven en régimen de alquiler. «Este índice tiene en cuenta la renta de la ciudadanía y los precios del alquiler. Si las personas destinan más del 30 % de sus ingresos al pago del alquiler, existe la posibilidad de declarar la zona como área tensionada. Y en las zonas tensionadas, el precio de los alquileres puede limitarse. La última publicación de este índice es de 2022, y en aquel momento el esfuerzo que realizaban las y los vecinos de Iurreta para pagar el alquiler era del 26%. Dado que en los últimos tres años el precio de los alquileres ha subido más que las rentas, es muy posible que actualmente el valor del índice supere el 30%», recie dan. Por ello, los concejales de EH Bildu consideran necesario actualizarlo.
La tercera medida propuesta es aprobar una ordenanza para permitir la creación de viviendas en locales de planta baja. “Esa ordenanza debería proteger el comercio, orientando el centro del municipio a la actividad comercial, y permitiendo la creación de viviendas en locales situados fuera del centro, siempre de forma regulada”, ha explicado Alberdi. La tipología de
estas nuevas viviendas no sería de mercado libre; los locales de propiedad privada podrían destinarse a viviendas tasadas. En los casos en que los locales sean municipales, deberían utilizarse para viviendas de alquiler social. También en este caso, no podrían crearse viviendas libres.
«La vivienda es un derecho reconocido legalmente, pero sin desarrollar una.política razonable resulta difícil alcanzar esa situación. En Iurreta, dentro del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que define los proyectos para los próximos años, el gobierno municipal del PNV ha previsto la construcción de 510 nuevas viviendas, de las cuales solo 21 quedarían reservadas para régimen de protección. En Iurreta no existe ni una sola vivienda de protección oficial. Según los datos de Etxebide de 2018, 150 personas presentaron una solicitud; de ellas, 119 para alquiler y 31 para compra.
Por otro lado, los datos publicados por la agencia EUSTAT muestran que las y los habitantes de Iurreta tienen menos posibilidades de acceder a una vivienda en comparación con los municipios cercanos. La renta media anual del municipio es de 22.071 euros, la más baja entre los pueblos de la comarca. Además, el precio medio del alquiler es elevado: tras Durango y Amorebieta, es el tercero más caro de la comarca, con un precio medio de 640 euros», expresan.





