La Mancomunidad del Duranguesado ha analizado la situación actual del proyecto de homologación del velódromo de Berriz para competiciones de alto nivel y considera que la infraestructura puede tener un interés estratégico para el ciclismo vizcaíno. La Mancomunidad quiere reconocer, asimismo, el trabajo realizado durante años por los clubes ciclistas, asociaciones deportivas y usuarios del Duranguesado y el valor que el velódromo ha tenido para el deporte y la cantera de la comarca. La Mancomunidad entiende que la demanda que existe en torno a la cubierta es legítima y queremos trabajar en colaboración con la comunidad ciclista la solución de futuro.
Según los estudios económicos y técnicos realizados, el proyecto prevé una inversión de 6,8 millones de euros. La Diputación de Bizkaia ha anunciado hasta el momento una aportación de 1,5 millones de euros, mientras que el resto del coste, así como la futu ra gestión de la instalación, recaería en la Mancomunidad y los ayuntamientos de la comarca.
Los análisis muestran que la aportación prevista para la Mancomunidad rondaría los 3,5 millones de euros. Este compromiso económico condicionaría de forma muy significativa la capacidad financiera de la entidad y la posibilidad de atender otros proyectos estratégicos y servicios públicos esenciales. De hecho, la Mancomunidad tiene a su cargo los servicios imprescindibles para la vida cotidiana de la ciudadanía, especialmente los servicios sociales y la gestión de residuos.
Por ello, la entidad debe actuar con responsabilidad, garantizando su sostenibilidad financiera y la calidad de los servicios públicos. Para compartir toda la información disponible y valorar los escenarios actuales, en los últimos días la Mancomunidad se ha reunido con los alcaldes del Duranguesado. En la reunión se ha analizado la situación económica e institucional del proyecto y se ha realizado una reflexión compartida sobre las oportunidades y retos de futuro.
En opinión de la Mancomunidad, el proyecto del velódromo de Berriz tiene una dimensión más allá del nivel comarcal. Por sus características y uso potencial, puede convertirse en una infraestructura de referencia para el conjunto de Bizkaia, por lo que su f uturo no puede ser analizado únicamente desde la perspectiva de la capacidad económica del Duranguesado.
Por ello, la Mancomunidad considera necesaria la colaboración interinstitucional y el liderazgo compartido. En la reunión del 11 de junio con la Diputación Foral de Bizkaia se le trasladará una propuesta clara: si la Diputación considera el proyecto estrat égico para el futuro del ciclismo vizcaíno, debería asumir un mayor liderazgo institucional, tanto en la inversión como en el modelo de gestión del futuro. La Mancomunidad está dispuesta a colaborar en su justa medida y a participar en el desarrollo del proyecto, siempre en un marco compatible con la capacidad económica de la entidad y la garantía de los servicios públicos.
Asimismo, mediante la correspondiente colaboración institucional, se pretende garantizar que los clubes y agrupaciones ciclistas del Duranguesado puedan seguir utilizando la instalación y desarrollando su actividad deportiva. La Mancomunidad considera que el futuro del velódromo de Berriz debe construirse desde la colaboración, el realismo y la implicación de todas las instituciones.






