CD Galdakaok berehala utzi ditu argi bere asmoak Ohorezko Mailako postua berreskuratu ondoren, maila galdu eta urtebete eskasera. Talde zuri-beltzak kirol berreraikitze sakona jarri du abian, lehen egunetik Hirugarren Federaziora igotzeko hautagai nagusietako bat izateko helburuarekin.
El CD Galdakao no ha tardado en dejar claras sus intenciones tras recuperar su plaza en División de Honor apenas un año después de perder la categoría. La entidad blanquinegra ha puesto en marcha una profunda reconstrucción deportiva con el objetivo de convertirse desde el primer día en uno de los grandes aspirantes al ascenso a Tercera Federación.
La revolución ha comenzado desde el banquillo. La directiva galdakoztarra ha confiado el nuevo proyecto a Ander Lekue y Txus Sainz, técnicos que dirigieron al Sodupe hasta el pasado mes de diciembre y cuya filosofía futbolística, basada en el dominio del balón y un estilo asociativo, pretende convertirse en la nueva seña de identidad del conjunto dinamitero.
Para dar forma a esa idea de juego, el club ha apostado por una reestructuración prácticamente total de la plantilla. De hecho, únicamente seis futbolistas continuarán respecto al curso del ascenso: los galdakoztarras Álex Medel, Mario Medel y Álex Díez, además de los capitanes Ander Zuazo y Ander Moya se suman a Markel Herrera en esa lista. Ellos serán los encargados de aportar continuidad y liderazgo dentro de un vestuario completamente renovado.
El resto de la plantilla estará formada por una combinación de jugadores contrastados y jóvenes con gran proyección. Entre los fichajes más destacados sobresalen varios futbolistas con experiencia en categoría nacional. El central Dani Jiménez llega procedente del Derio, el lateral Asier Imaz aterriza desde el Santurtzi y el mediocentro Eneko Buján lo hace desde el Castro, tres incorporaciones que acumulan experiencia en Tercera Federación y que elevan notablemente el nivel competitivo del equipo.
A ellos se suman otros nombres de peso en el panorama territorial como Fran Gil y Aitor Vellisca, ambos procedentes del Zalla, además del guardameta Ekaitz Peñalver, llegado desde el Somorrostro. Todos ellos conocen a la perfección la División de Honor y cuentan también con pasado en categorías superiores, un bagaje que puede resultar determinante en una competición tan exigente.
El mercado del CD Galdakao también ha mirado hacia futbolistas que vienen de saborear el éxito. Hasta cuatro incorporaciones llegan tras conseguir el ascenso a Tercera Federación con sus respectivos equipos. Se trata del extremo Julen Rodríguez «Zape», una de las piezas de más nombre del Erandio, y del trío formado por Iker Orlando, Iker Herrero e Inhar Escudero, partícipes del brillante curso firmado por el Sodupe.
La apuesta del club no termina ahí. Consciente de la importancia de construir un proyecto con recorrido, el cuerpo técnico ha decidido complementar la experiencia con talento joven. El guardameta Joanes Temesgen, procedente del Indautxu, compartirá vestuario con los defensores Aarón Ríos, llegado desde el San Pedro; Beñat Mateo, procedente del Getxo juvenil; Néstor Díaz, del Danok Bat juvenil, y Asier de la Fuente, ex del Leioa juvenil. Una generación de futbolistas con hambre de crecimiento que buscará hacerse un hueco en una plantilla diseñada para competir desde el primer día.
A falta de que pueda cerrarse alguna incorporación más durante el verano, el nuevo Galdakao ya se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del mercado estival en el fútbol vizcaíno. La inversión deportiva realizada y el nivel de los refuerzos invitan a situar al conjunto blanquinegro entre los candidatos a pelear por las posiciones de privilegio.
Sin embargo, la historia reciente demuestra que reunir una plantilla repleta de nombres importantes no garantiza el éxito. Un ejemplo cercano fue el del Zalla hace cuatro temporadas. Tras regresar a División de Honor, confeccionó un equipo plagado de jugadores contrastados, pero la falta de cohesión provocó un inicio decepcionante que terminó con la destitución de su entrenador antes de finalizar la primera vuelta y con el equipo inmerso en la lucha por la permanencia.
Con ese precedente como advertencia, el principal reto de Ander Lekue y Txus Sainz será convertir una colección de grandes futbolistas en un bloque sólido y reconocible. Si logran ensamblar todas las piezas, el CD Galdakao puede convertirse en uno de los equipos más atractivos de la categoría y en un serio aspirante a ascender a Tercera Federación.






