Durango continúa avanzando en las obras de la segunda fase de la reurbanización de la antigua traza del ferrocarril, la última actuación del proyecto global de transformación urbana que busca coser definitivamente las dos mitades del municipio tras el soterramiento del tren en 2012. Las obras comenzaron hace tres semanas y, en la actualidad, se están desarrollando en la zona situada frente a Matxinestarta. En este punto se han llevado a cabo labores de derribo de las paredes del antiguo ferrocarril, así como la preparación de las subbases, bordillos y la red de alumbrado que darán forma a la nueva acera y al bidegorri previsto en el proyecto.
La actuación supone la culminación del conjunto de la intervención urbanística, desarrollada en tres fases. Las fases 1 y 3 fueron ejecutadas y abiertas al público en 2025, centradas en los tramos extremos del recorrido, lo que permitió avanzar en la creación de nuevos espacios verdes y de convivencia. Con el inicio de esta segunda fase se completa la intervención integral prevista sobre el antiguo trazado ferroviario.
Los trabajos se desarrollan desde la calle Ollería hasta Ermodo, siguiendo el recorrido del antiguo ferrocarril en sentido este-oeste. La actuación abarca aproximadamente 500 metros en pleno núcleo urbano y cuenta con un plazo de ejecución de nueve meses. El proyecto dispone de un presupuesto de adjudicación de 878.731,53 euros y se enmarca en el convenio firmado con Euskal Trenbide Sarea (ETS) en abril de 2024, mediante el cual el municipio incorporó más de 9.300 metros cuadrados de suelo liberado tras el soterramiento ferroviario.
La intervención se divide en dos grandes ámbitos. Por un lado, el tramo comprendido entre Ollería y Matxinestarta Kalea, de aproximadamente 220 metros, contempla la reordenación del espacio urbano mediante la ampliación de aceras, la mejora de la accesibilidad, la creación de zonas verdes y la conexión con la red de bidegorris. Por otro, el tramo entre Matxinestarta Kalea y Ermodo, de alrededor de 280 metros, permitirá consolidar un gran eje peatonal verde y accesible, dando continuidad a las fases anteriores y reforzando la conexión con el parque de Ibaizabal y el entorno de Musika Eskola.
Entre las actuaciones destacadas figura la rehabilitación del puente metálico sobre el río Mañaria, construido a principios del siglo XX y utilizado históricamente por la línea ferroviaria Bilbao-Donostia. El puente será recuperado para uso peatonal y ciclista e integrado como elemento patrimonial del municipio. Además, el proyecto contempla la creación de nuevas zonas estanciales y verdes, la plantación de arbolado, la renovación del mobiliario urbano y del sistema de iluminación, así como la eliminación de barreras arquitectónicas para garantizar la accesibilidad universal.
Se reordenará, asdemás, el tráfico en cruces estratégicos como Juan Mari Altuna y Ollería mediante pasos elevados, se ampliará la red de bidegorris y se incorporarán medidas ambientales específicas para la protección del río Mañaria y la conservación de su biodiversidad.





