Como si no fuera mayo, con chamarras, pero con buen humor, celebraron los vecinos de Bekea el pasado fin de semana sus fiestas. Si el sol no brilla y la temperatura refresca, al menos que se ilumine la sonrisa del vecindario, es lo que pensarían los habitantes de este barrio galdakoztarra al que aún le queda el día 24 de este mes para irse de juerga.
Una de las citas que atrajo público fue el Concurso de Rana. Tradición no falta en esta elección del programa en la que los mejores, o los más animados, pusieron a prueba su puntería. Aunque lo realmente importante es compartir con los presentes… el resto, clima incluido, resulta siempre secundario.






