Después de meses de trabajos técnicos y análisis estructurales, el Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano da otro paso en la solución al hundimiento registrado en la calle San Miguel el pasado marzo. El 1 de septiembre, arrancarán oficialmente las obras de reparación del paso del arroyo San Martín, un proyecto que se ejecutará con carácter de urgencia y que, según las previsiones actuales, tendrá una duración aproximada de cinco meses.
Desde que se detectó el riesgo de colapso en la calzada a la altura del barrio Jauregizahar, se han llevado a cabo distintas actuaciones destinadas a garantizar la seguridad y planificar la intervención. Entre otras tareas, se ha realizado un estudio geotécnico detallado, se ha inspeccionado el estado de la bóveda afectada —por donde discurre el arroyo San Martín— y se ha definido una solución técnica basada en la instalación de una estructura prefabricada que ampliará el espacio de drenaje. Esta solución no solo permitirá estabilizar el terreno, sino también prevenir futuros hundimientos y mejorar el comportamiento hidráulico del arroyo, especialmente en épocas de lluvias intensas.
Acabada la primera fase técnica, empieza la parte más visible de las obras: la excavación, el desvío provisional del cauce, la instalación de la nueva estructura y el posterior relleno de la zona afectada. Para llevar a cabo estos trabajos de forma segura, será necesario cortar también el paso peatonal que hasta ahora se mantenía operativo por los laterales del tramo afectado. Por este motivo, a partir del 1 de septiembre, el tránsito peatonal quedará completamente interrumpido en esa zona.
Nuevo paso
Con el objetivo de facilitar el acceso a pie, el Ayuntamiento ha habilitado un itinerario alternativo bordeando el espacio de Gure Kirolak, que estará correctamente señalizado. Se solicita a la ciudadanía que respete las indicaciones y no acceda bajo ningún concepto al perímetro acordonado, ya que podría representar un peligro real para las personas.
Desde el primer momento, el cierre de la calle San Miguel ha obligado a modificar también la circulación del tráfico rodado y el trazado de varias líneas de Bizkaibus, cuyas paradas fueron trasladadas a la calle Nafarroa. Estas modificaciones se mantendrán durante todo el periodo que duren las obras.