La sala de exposiciones de Taberna Mayor muestra, del 20 de marzo al 20 de abril, de lunes a viernes de 16:30 a 20:15 horas, un estudio sobre los terrenos redondos de los montes de Euskal Herria, con el patrocinio de la Diputación Foral de Bizkaia. Recoge por primera vez un estudio que revela los misterios de los seles. Surgieron en el marco de una organización basada en montes y terrenos comunales, y fueron una de las primeras formas de privatización del uso de un bien público. Las villas y concejos propietarios los cedían en usufructo para fomentar la economía ganadera.
En Euskal Herria se caracterizan por su forma circular, que se trazan a partir de una gran piedra situada en el centro del recinto. Se ofrecerá una visión de un hecho generalizado. En efecto, no se trata de una mera curiosidad en el ordenamiento catastral de nuestro territorio, puesto que antes abarcaba casi todos los terrenos de montaña, aunque hoy sólo podemos ver un 20% de lo que fue. La exposición analiza los orígenes, estructuras, modos de medición y delimitación, tipologías y usos, ubicaciones y desarrollos históricos de estos terrenos. De hecho, los seles nos dieron apellidos, caseríos y paisaje. Nosotros y nosotras los creamos, y los tenemos alrededor.
Aúna paneles, documentos históricos, piezas originales, fotografías aéreas, cartografía y materiales audiovisuales. Por ejemplo, los croquis de los siglos XVII y XVIII sobre los seles, recopilados por el Archivo Histórico Municipal de Iurreta y donados por particulares. Además, se han recogido textos de autores antiguos como Juan Ramón Iturriza y Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, y también ofrece la posibilidad de contemplar el ejemplar más antiguo del Fuero Viejo de Bizkaia.
Además, se expondrán algunos mojones centrales, kortarriak y austarriak, cada uno de ellos con su correspondiente letrero. Además, se podrán ver ortofotos, catastros y cartografías actuales desde una perspectiva aérea, así como el cortometraje del director y documentalista Xabi Crespo sobre el sel de Makoleta, en Arrieta. Se trata de la herencia de los modelos de ordenación y ocupación territorial de nuestros antepasados y antepasadas que muestran una concepción circular del espacio: una forma sistematizada de ordenar el monte en parcelas redondas, que es la capa básica de nuestro paisaje cultural montañero.



