Basauriko San Miguel taldea denboraldiko unerik zailena igarotzen ari da dagoeneko, egutegia fase erabakigarrian sartzen ari denean, hain zuzen ere. 25-26 denboraldia amaitutzat emateko 9 jardunaldi falta direla, talde basauritarrak Lehen Mailara igo ondorengo hasiera itxaropentsua sinatu bazuen ere, orain dinamika kezkagarri batean murgilduta dago, eta taldearen dinamikak 180º-ko bira ematen ez badu, jaisteko borrokara eramango duela mehatxatzen du.
La U.D. San Miguel de Basauri atraviesa el momento más delicado de la temporada justo cuando el calendario entra en su fase decisiva. Con apenas 9 jornadas restantes para que dé por finalizada la temporada 25-26, el conjunto blaugrana, que había firmado un inicio esperanzador tras su ascenso a Primera Territorial, se encuentra ahora inmerso en una preocupante dinámica que amenaza con arrastrarlo a la pelea por el descenso si la dinámica del equipo no da un giro de 180º.
Han pasado ya más de dos meses desde la última victoria del equipo, lograda el pasado 10 de enero ante La Merced. Desde entonces, el San Miguel ha encadenado nueve jornadas consecutivas sin conocer el triunfo, una racha que ha erosionado tanto su posición en la tabla como la confianza del grupo. El mes de marzo ha sido especialmente duro y revelador. Lejos de reaccionar, el equipo ha evidenciado sus carencias frente a rivales directos de la zona media-baja de la tabla. No fue capaz de imponerse a conjuntos como Galdakao B, ni de pasar del empate ante el Iurretako en un encuentro en el que logró salvar un punto “in extremis” en el tiempo añadido. Pero el golpe más duro llegó con la abultada derrota en casa frente al Elorrio, que endosó siete goles a un San Miguel desbordado y sin capacidad de respuesta, dejando una imagen muy preocupante.
La clasificación refleja fielmente esta caída en picado. El equipo ocupa actualmente la duodécima posición con 27 puntos, apenas cuatro por encima del Arratia B, que marca la tercera plaza de descenso en un contexto donde el más que posible arrastre desde categorías superiores haría de dicha plaza una realidad de descenso. La distancia, lejos de ser tranquilizadora, se antoja insuficiente teniendo en cuenta la dinámica ascendente de los equipos de la zona baja.
El calendario no invita precisamente al optimismo. En las próximas semanas, el conjunto de San Miguel deberá medirse a rivales de la zona noble de la tabla como Padura B, Ezkurdi o Ermua, antes de afrontar un duelo directo clave a domicilio frente al propio Arratia B el próximo 29 de marzo. Un partido que podría marcar un antes y un después en la lucha por la permanencia. Con el margen cada vez más estrecho y las sensaciones en descenso, el club basauritarra está obligado a reaccionar de inmediato si no quiere ver cómo una temporada que comenzó con ilusión termina convirtiéndose en una lucha agónica por evitar el descenso. La urgencia ya no es una advertencia, es una realidad.



