Umore Ona futbol taldeak une gozoa bizi du, eta kirolaz kanpoko ustekabeak gorabehera, aurrera jarraitzen du urrats sendoz bere helbururantz. Meatzetako kableatu elektrikoaren ustekabeko lapurketak ere, joan den astean lokalaren topaketa bertan behera uztera behartu zuenak, ez du lortu bere historia hurbileko abiatze onenetako bat bizi duen talde baten inertzia irabazlea geldiaraztea.
La SD Umore Ona atraviesa un momento dulce y, pese a los contratiempos extradeportivos, continúa avanzando con paso firme hacia su objetivo. Ni siquiera el inesperado robo del cableado eléctrico en Meatzeta, que obligó a suspender su encuentro como local la semana pasada, ha logrado frenar la inercia ganadora de un equipo que vive uno de los mejores arranques de su historia reciente. El pasado 29 de noviembre, ya con el campo nuevamente operativo, los de Usansolo retomaron la competición y lo hicieron como mejor saben, ganando.
Su triunfo por 3-1 ante el Etxebarri no solo prolongó su racha perfecta, sino que elevó a diez el número de victorias consecutivas. Pleno absoluto. Un registro que los mantiene líderes en solitario, con una ventaja de tres y cuatro puntos sobre sus principales perseguidores, a la espera de que se dispute el partido aplazado contra el Elorrio el próximo 9 de diciembre. Frente al Etxebarri, el Umore Ona volvió a demostrar solidez, personalidad y pegada. Alexander abrió el marcador en la primera parte tras culminar una jugada que refleja el buen momento ofensivo del equipo. Ya en la segunda mitad, el capitán Arrese amplió distancias desde el punto de penalti, aportando calma y control.
Aunque el conjunto visitante logró recortar diferencias, el duelo se cerró con el 3-1 definitivo firmado por Ander Calvo, que celebró de manera especial su gol frente a su antiguo equipo. Con diez victorias en diez jornadas, el conjunto dirigido por Iván Seoane afronta una semana exigente. Primero, el duelo a domicilio frente al Montefuerte el 5 de diciembre, y posteriormente, la recuperación del partido aplazado contra el Elorrio el 9 de ese mismo mes. Un doble compromiso en pleno puente festivo que pondrá a prueba la resistencia y ambición de un Umore Ona que, hoy por hoy, parece decidido a no bajar el ritmo. Usansolo sueña, y el equipo responde. Porque este Umore Ona, incluso cuando se apagan las luces del estadio, sigue brillando en el campo.



