Durango ha iniciado un nuevo proyecto para diseñar e implementar una red de “Klima babeslekuak – Refugios climáticos” con el fin de proteger a la población frente al cambio climático, especialmente en episodios de calor extremo. Es una iniciativa pionera en el municipio que busca garantizar espacios seguros y accesibles para todas las personas, con especial atención a los colectivos más vulnerables.
El proyecto forma parte de los compromisos asumidos por Durango en sostenibilidad y resiliencia climática. Destacan la revisión del Plan de Emergencias Municipal (febrero 2025), la adhesión al Pacto de Alcaldías por el Clima y la Energía (septiembre 2025) y la aprobación de la Agenda 2030 municipal (diciembre 2025), que incluye la identificación de espacios municipales aptos como refugios ante el calor o el frío. De este modo, el Ayuntamiento avanza en la anticipación a los riesgos climáticos y en la protección de la salud de la ciudadanía. Se ejecutará durante 2026 en tres fases diferenciadas, abordando el trabajo desde una perspectiva técnica, participativa y comunicativa.
En enero y febrero, la primera fase consistirá en analizar el contexto climático y definir el proyecto. Se revisarán estrategias de adaptación a nivel europeo, autonómico y local, así como legislación vigente y el Plan de Clima y Energía de Durango. También se elaborarán proyecciones sobre olas de calor e identificarán barrios vulnerables, para establecer criterios de los refugios: finalidad, destinatarios y limitaciones de uso. A la par, se diseñarán los planes de participación y comunicación junto al personal técnico municipal y asociaciones locales. Entre febrero y julio se realizarán acciones como sesiones informativas, reuniones vecinales, encuentros con colectivos vulnerables, una sesión con mujeres, una encuesta online y visitas guiadas. Esto permitirá incorporar la visión ciudadana al diseño de la red de klima babeslekuak.
De febrero a septiembre, la segunda fase se centrará en elaborar el catálogo de refugios climáticos. Se analizarán posibles espacios con personal técnico del Ayuntamiento y se realizarán visitas para valorar condiciones como accesibilidad, confort térmico, sombra, fuentes, aseos y cercanía a zonas vulnerables. También se contactará con responsables de los espacios y se realizarán sesiones participativas con agentes de barrios y colectivos locales. Tras contrastar propuestas, se revisarán fichas técnicas y se validará un listado de refugios, además de proponer rutas frescas que los conecten. La tercera fase consistirá en la divulgación del plan y el mapa de los refugios climáticos.


