Alumnos de segundo curso de la Formación Profesional Básica de Durango ha llevado a cabo una actuación de mejora en el mobiliario urbano de la zona de Laubideta, en un ejemplo claro de cómo la educación puede dar respuesta directa a las necesidades del municipio. En total, se han restaurado 20 bancos de madera situados en la calle Laubideta y sus alrededores.
Los bancos fueron primero desmontados cuidadosamente y trasladados al taller, donde los 8 estudiantes participantes han realizado un proceso completo de reparación y tratamiento. Este trabajo ha incluido la sustitución de piezas deterioradas, el lijado integral de las superficies, así como la aplicación de barniz en tres tonos diferentes de madera oscura y un tratamiento protector tipo lasur, asegurando tanto la estética como la durabilidad del mobiliario.
“Estas de iniciativas, además de suponer una experiencia práctica valiosa para el alumnado, tienen un impacto tangible en el día a día de las vecinas y vecinos, demostrando que la Formación Profesional no solo forma para el futuro laboral, sino que también contribuye activamente al bienestar de la comunidad” ha destacado el concejal de Educación Asier Perugorria. “El proyecto responde así a un doble objetivo: por un lado, dotar al alumnado de experiencias reales y útiles en su proceso de aprendizaje, y por otro, mejorar el entorno urbano mediante acciones concretas y sostenibles”.
El grupo de estudiantes afrontará un nuevo reto las próximas semanas, la mejora del cierre metálico del recinto de la Formación Profesional Básica, un trabajo que continúa en la línea de poner en valor el aprendizaje práctico al servicio del municipio. «Desde el Ayuntamiento de Durango se valora muy positivamente esta colaboración entre educación y servicio público, y se reafirma el compromiso con una formación profesional conectada con la realidad local», aseguran.


