EAJ-PNV de Galdakao rechazó ayer en el Pleno municipal la propuesta del equipo de gobierno para municipalizar el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), al considerar que una decisión de este calibre «no puede adoptarse si no existe la garantía de que las personas usuarias recibirán la misma o mejor atención, que las trabajadoras tendrán seguridad sobre su futuro laboral y que el Ayuntamiento podrá asumir el coste sin poner en riesgo otros servicios públicos».
A juicio de la organización jeltzale, esas garantías no existen hoy. «No lo advierte únicamente EAJ-PNV: también lo señalan el informe desfavorable del
Interventor municipal y la memoria jurídica del Secretario General, que alertan de importantes riesgos económicos, administrativos y organizativos derivados
del cambio de modelo», aseguran.
Los jeltzales han querido dejar claro que comparten plenamente el objetivo de dignificar el Servicio de Ayuda a Domicilio, mejorar la atención a las personas usuarias y reconocer la imprescindible labor que realizan cada día las trabajadoras. «No estamos ante un debate sobre si el servicio debe mejorar, porque en eso coincidimos todos. La diferencia está en hacerlo con responsabilidad y con garantías», señalan.
La organización municipal considera que el equipo de gobierno ha presentado la municipalización como una buena noticia «sin responder todavía a cuestiones fundamentales sobre cómo garantizará la continuidad y la calidad del servicio, la estabilidad de las trabajadoras y el impacto económico que tendrá la medida para el Ayuntamiento».
EAJ-PNV también ha mostrado su preocupación por las expectativas generadas entre la plantilla. A su juicio, «a las trabajadoras se les ha trasladado un escenario excesivamente optimista, sin explicar con transparencia las limitaciones legales, las dificultades administrativas y los riesgos reales que acompañan al proceso».
EAJ-PNV defiende un modelo basado en la colaboración público-social y en una gestión indirecta responsable, con un control y una supervisión municipal rigurosos. La formación recuerda que «la gestión indirecta no implica un peor servicio y considera que cualquier cambio de modelo debe demostrar previamente que mejorará la atención a las personas usuarias, especialmente
en un ámbito que exige una elevada especialización para atender situaciones de dependencia, alzhéimer o demencias».
«La verdadera sensibilidad social no consiste en aprobar un titular en un Pleno, sino en garantizar que el servicio funcione hoy, mañana y dentro de diez años», señalan desde EAJ-PNV de Galdakao, que consideran que la propuesta responde más a una decisión política que a una necesidad objetiva de gestión. Pese a su voto en contra, la organización ha reiterado su disposición a
alcanzar acuerdos y ha ofrecido al equipo de gobierno dejar el expediente sobre la mesa para buscar una solución que garantice simultáneamente la mejor atención a las personas usuarias, la seguridad de.las trabajadoras y la sostenibilidad económica del Ayuntamiento.






