Durango ha iniciado las obras de impermeabilización de la cubierta de la Antigua Residencia Uribarri, ubicada en la calle Sanagustinalde 8. Esta intervención tiene como objetivo principal evitar la entrada de agua al edificio y frenar el deterioro estructural progresivo que la humedad está provocando en su interior. La actuación ha sido adjudicada a la empresa Barik Reformas 2019, por un importe total de 258.946,86 euros (IVA incluido), y contará con un plazo de ejecución de tres meses.
La Antigua Residencia Uribarri es un inmueble con un gran valor histórico y social para la ciudadanía de Durango. Aunque no se dispone de datos concluyentes sobre su fecha de construcción, se conoce que en 1845 fue destinado a Asilo Hospital, a petición del propio Ayuntamiento. Desde entonces, el edificio ha sido objeto de diferentes intervenciones, entre las que destacan las importantes reformas estructurales y la reconstrucción de forjados llevadas a cabo en la década de 1970. Más adelante, funcionó como residencia de personas mayores hasta su cierre en el año 2008. La última intervención documentada que afectó a la cubierta del edificio tuvo lugar en 1982.
El edificio consta de planta baja, dos plantas altas y una tercera utilizada como desván. Su disposición se organiza en torno a un patio interior de forma cuadrada. Actualmente, el inmueble presenta múltiples problemas derivados de las filtraciones de agua, ocasionadas por tejas desplazadas o rotas, vegetación acumulada en la cubierta y conductos de chimenea sin la protección necesaria frente a la lluvia. Estas filtraciones están provocando un deterioro acelerado en la estructura de madera, especialmente vulnerable a la humedad, lo que hace necesaria una intervención inmediata.
La intervención contempla la impermeabilización de la cubierta, que se llevará a cabo mediante la proyección de un material impermeable sobre la teja existente, tras una limpieza exhaustiva de la superficie y el sellado de los huecos detectados. También se actuará sobre el patio interior, donde la vegetación está creciendo adosada a las fachadas, comprometiendo la estabilidad del edificio. Por ello, se procederá al desbroce de esta zona y a la colocación de una lámina antiraíces que evite el nuevo crecimiento de plantas perjudiciales. Además, esta intervención incluirá la revisión del alero situado hacia la calle Sanagustinalde, con posibilidad de realizar reparaciones puntuales si fuera necesario, y así poder retirar el andamio de protección instalado desde el 2022; así como una evaluación del apuntalamiento actual del edificio, con el fin de garantizar unas condiciones adecuadas de seguridad durante la ejecución de las obras.


