Durango conmemoró el 31 de marzo, el 89º aniversario del bombardeo sufrido por el municipio en 1937, una fecha profundamente arraigada en la memoria colectiva de Durango. Como cada año, la localidad recordó a las 213 personas que perdieron la vida en aquel ataque, así como a todas las víctimas que padecieron las consecuencias de la guerra.
La jornada comenzó a primera hora de la mañana en el pórtico de Santa María, donde a las 8:30 horas tuvo lugar el toque de la alarma que evoca el primer ataque aéreo. A continuación, se procedió al encendido del pebetero, símbolo del compromiso de Durango con la memoria, la dignidad de las víctimas y la construcción de un futuro en paz.
A las 10:00 horas, se celebró una ofrenda floral en el cementerio municipal en recuerdo de las personas fallecidas. Durante el acto institucional, la alcaldesa de Durango, Mireia Elkoroiribe, tecordó que “hay fechas que no se diluyen con el tiempo” y que el 31 de marzo de 1937 sigue formando parte de la identidad colectiva del municipio. En este sentido, ha destacado que detrás de las cifras “hay vidas, historias y proyectos truncados de forma violenta e injusta”, subrayando la importancia de mantener viva la memoria.
Señaló que durante años el sufrimiento de muchas personas no pudo ser reconocido como merecía, poniendo en valor que “recordar es también reconocer, dar espacio a la verdad y dignificar a las víctimas y a sus familias”. La alcaldesa añadió que este dolor fue compartido y trascendió el propio municipio, afectando a toda la comarca.
En este contexto, Elkoroiribe explicó que el Ayuntamiento de Durango trabaja para impulsar un hermanamiento entre municipios que sufrieron los bombardeos durante la Guerra Civil, comenzando por Gernika. Además, reconoció a todas las personas que han contribuido a mantener viva la memoria a lo largo del tiempo, así como conectar este recuerdo con la realidad actual, recordando que en distintos lugares del mundo la guerra sigue provocando sufrimiento. En este sentido, subrayó que este acto es también un ejercicio de empatía y solidaridad.
La programación continuó durante la tarde. A las 17:45 horas se escuchaba nuevamente el toque de la alarma, en recuerdo del segundo ataque aéreo. Finalmente, a las 19:30 horas, el pórtico de Santa María acogió el acto conmemorativo del 31 de marzo, organizado por Gerediaga Elkartea y Kriskitin Dantza Taldea, que puso cierre a esta jornada de memoria y homenaje.


