Gaizka Carregal pilotari galdakoztarrak jauzi erabakigarria eman du bere kirol ibilbidean, azaroaren 23tik 30era Bilbo eta Barakaldo artean jokatu den 2025eko Nazioen Pilota Ligan Euskadiko Selekzioaren izen propioetako bat bihurtu ondoren. Bere jarduera sendoa eta heldua, euskal konbinatuak garaipena lortzeaz gain, pilota garaikidearen barruan agertzen ari zen pertsonaiaren izaera berretsi zuen.
El pelotari galdakoztarra Gaizka Carregal ha dado un salto decisivo en su carrera deportiva tras convertirse en uno de los nombres propios de la Selección de Euskadi durante la reciente Liga de Naciones de Pelota 2025, disputada entre Bilbao y Barakaldo del 23 al 30 de noviembre. Su actuación, contundente y madura, no solo contribuyó a que el combinado vasco alcanzara la victoria, sino que confirmó su condición de figura emergente dentro de la pelota contemporánea.
En un campeonato que acogió selecciones mundiales como Euskadi, España, Francia, Bolivia, México, Chile, Portugal, Cuba, Argentina o Estados Unidos, fueron los locales quienes lograron hacerse con la victoria del torneo. Por su parte, el joven galdakoztarra de 26 años logró la medalla de oro en la modalidad de mano individual. Gaizka Carregal logró imponerse ante Momito Medina, de México. El puntillero galdakoztarra le propinó un 10-0 y 10-1 al pelotari azteca.
Más allá de su rendimiento deportivo, este éxito tiene un valor simbólico para la Selección de Euskadi. Carregal representa a una nueva generación de pelotaris formados en clubes locales, en su caso, el entorno de Galdakao representando al Club Adiskide, los cuales han logrado abrirse paso hasta el escenario internacional gracias a su constancia y disciplina. Su presencia en el torneo reforzó la idea de que el relevo generacional no sólo está garantizado, sino que llega con un nivel competitivo notable.
La Liga de Naciones supuso también un escaparate perfecto para su crecimiento personal. Carregal afrontó el campeonato tras una temporada intensa en Bizkaia, marcada por participaciones en torneos con los que acumuló una valiosa experiencia. Esa madurez se reflejó en su desempeño con la Selección: seguridad, control emocional y capacidad para imponer su juego.
El triunfo colectivo de Euskadi y la brillante aportación de Carregal abren ahora un nuevo horizonte y no se descarta que su nombre gane peso en competiciones de mayor difusión mediática. Para los galdakoztarras, su éxito es motivo de orgullo; para Carregal, la confirmación de que su trayectoria apunta alto.
En un deporte que combina tradición y excelencia técnica, Gaizka Carregal se ha ganado un lugar propio. La Selección de Euskadi no solo celebra un título: celebra la irrupción de un pelotari llamado a marcar una época.



